Santa Teresa de Jesús (Ávila 1515 - Alba de Tormes 1582)
yo le pongo en vuestra palma,
mi cuerpo, mi vida y alma,
mis entrañas y afición;
dulce Esposo y redención,
pues por vuestra me ofrecí:
¿qué mandáis hacer de mí?"
Oración que rezamos en su solemnidad el 15 de octubre:
Señor Dios nuestro, que por medio de tu Espíritu Santo has suscitado a Santa Teresa de Jesús, nuestra madre, para enseñar a tu Iglesia el camino de la perfección; concédenos alimentarnos siempre con su celestial doctrina para que crezca en nosotros el deseo de la verdadera santidad.
Para conocer más de Teresa de Jesús
San Juan de la Cruz (Fontiveros, Ávila 1542 - Úbeda, Jaén 1591)
Oh Dios, que hiciste a san Juan de la Cruz, presbítero, insigne por su perfecta abnegación y amor a la cruz, concédenos imitarle siempre para llegar a la contemplación eterna de tu gloria.
Santa Teresa del Niño Jesús (Alençon, Francia 1873 - Lisieux, Francia 1897)
Entonces, al borde de mi alegría delirante, exclamé: ¡Jesús, amor mío…, al fin he encontrado mi vocación! ¡Mi vocación es el amor…!
Santa Teresa Benedicta de la Cruz -Edith Stein- (Breslau 1891 - Auswitzch 1942)
Santa Isabel de la Trinidad (Avor, Francia 1880 - Dijon, Francia 1906)
Inunda mi alma de paz; haz de ella tu cielo, la morada de tu amor y el lugar de tu reposo. Que nunca te deje allí solo, sino que te acompañe con todo mi ser, toda despierta en fe, toda adorante, entregada por entero a tu acción creadora.
¡Oh, mi Cristo amado, crucificado por amor, quisiera ser una esposa para tu Corazón; quisiera cubrirte de gloria amarte… hasta morir de amor! Pero siento mi impotencia y te pido «ser revestida de Ti mismo»; identificar mi alma con todos los movimientos de la tuya, sumergirme en Ti, ser invadida por Ti, ser sustituida por Ti, a fin de que mi vida no sea sino un destello de tu Vida. Ven a mí como Adorador, como Reparador y como Salvador". (Notas íntimas, 15)
Santa Teresa de los Andes (Santiago de Chile 1900 - Los Andes, Chile 1920)
"Dios es mi cielo aquí en la tierra. Vivo con El y, a pesar de estar en los paseos, ambos conversamos sin que nadie nos sorprenda ni pueda interrumpirnos. Si tú lo conocieras lo bastante, lo amarías. Si estuvieras con El una hora en oración, podrías saber lo que es cielo en la tierra." (Carta 40).
"A medida que se conoce a este Dios-Hombre, se le va amando con locura. Yo quisiera que tú lo conocieras para que te enamoraras verdaderamente… ¿Cómo no podrá el alma abrasarse en caridad a la vista de ese Dios que es arrastrado por las calles de Jerusalén con la cruz sobre los hombros… ¡Oh! Ama a Jesús. ¿Quién podrá corresponderte mejor? El está sediento de tu corazón" (Carta 136).
Oración que rezamos en su celebración cada 13 de julio:
Dios misericordioso, alegría de los santos, que inflamaste el corazón juvenil de Santa Teresa con el fuego del amor virginal a Cristo y a su Iglesia, y la hiciste testigo gozoso de la caridad aun en medio de los sufrimientos; concédenos, por su intercesión, que, movidos por el Espíritu Santo, también nosotros, revestidos con su dulzura, proclamemos en el mundo, de palabra y de obra, el evangelio de la caridad.
Beata Ana de Jesús (Medina del Campo, 1545 - Bruselas, Bélgica 1621)
«No hallo cosa que tanto me aproveche, sino acordarme del desprecio con que vivió mi Señor Jesucristo en la tierra y hasta hoy lo sufre Su Majestad en el Santísimo Sacramento del altar… […] Y consiéntelo por estarse con nosotros ¿Qué habríamos de hacer por estar con Él? Vístanos de sí mismo y ponga nuestro cuidado en imitarle y no en si nos quitan o nos ponen en lo que puede ser más ocasión de hacernos mal que bien. Grande le hay en la propia negación, que sin ella no seremos perfectos y estamos obligados a procurarlo ser» (Carta 28 de agosto de 1608)
Oración que rezamos en su conmemoración cada 25 de noviembre:
Oh, Dios, que has dado a la Beata Ana de Jesús la gracia de conocer el misterio de tu amor, manifestado en Cristo, tu Hijo, concédenos, por su intercesión, que, amándote fielmente y sobre todas las cosas, vivamos siempre en comunión contigo y con nuestros hermanos.
Para saber más de la beata Ana de Jesús
Beata Ana de San Bartolomé (Almendral, España 1549 - Amberes, Bélgica 1626)
¡Oh, dulce Jesús,
nuestro bien y gozo!
Dadme vuestra luz,
mírenme tus ojos.
Jesús me miró
y yo le miré.
Díjome:”Yo, yo
por ti moriré”
¡Oh, dulce Jesús,
nuestro bien y gozo!
dadme vuestra luz,
mírenme tus ojos.
Oración que rezamos en su conmemoración cada 7 de junio:
Señor, Tú que revelas tu grandeza en la humildad de tus siervos, nos has dado en la Beata Ana un ejemplo de caridad y paciencia; concédenos por sus méritos, que imitando la vida de Cristo y amando a nuestros hermanos, vivamos según tu beneplácito.
Para saber más de la beata Ana de San Bartolomé





