31.7.26

Agosto 2026

(Imagen tomada de Instagram. Vivir como los santos)

Juan era bien conocido por su capacidad de escucha. Se decía que “no gustaba de los maestros que pasan el tiempo hablando a los novicios, en vez de ponerse a su nivel y guiarlos según cada uno”. 
 Cuando escuchaba, buscaba el aprender y el compartir un camino. Le caracterizó la delicadeza hacia los demás, porque él creyó que eso es lo que caracteriza a Dios. Lo decía llanamente, a pesar de que en aquellos tiempos se estilaba una severa uniformidad religiosa. 
No hay dos personas que sigan el mismo sendero, porque cada persona es única y Dios es variedad infinita. La flexibilidad es fundamental porque esa es la única manera de respetar la dignidad de cada persona, “la cual es en sí una hermosísima y acabada imagen de Dios (1S 9,1). 
Juan cree que ese es el método pedagógico de Dios: darse a sí mismo de manera que la persona pueda asimilarle.

Iain Mathew, El impacto de Dios.